Cambia tú en honor al 68
octubre 2nd, 2010 § Dejar un comentario
Unos decimos que es de “gente forever“, solo un motivo para “armar desmadre”; otros, los más ignorantes y egoistas, aún nos atrevemos a decir que el movimiento, que tuvo desenlace en Tlatelolco, “estuvo bien” o “era necesario”; otros, honestamente solo lo usamos para gritar y armar desmadre; otros más, y que vamos en aumento, exigimos disculpas, demandamos modificaciones al gobierno, reclamamos que se ayude a cerrar las heridas. En los dos últimos, hay deseo de cambio, un setimiento de que hay cosas que deben mejorar, y el dos de octubre nos lo recuerda.
En honor a México 68: ha llegado el día en que nuestro silencio será más elocuente que las palabras que ayer callaron las ballonetas. Silencio porque no es una marcha más, silencio porque lo convierto en parte de todos mis días. La marcha del silencio hoy será la marcha del cambio en lo cotidiano. En espíritu honesto de un cambio, demos un nuevo paso, cambiemos en todos nuestros días:
Desde hoy podemos comenzar a preferir el consumo local, esto
significa informarnos de donde viene lo que compramos. Entre más lejos, seguro habrá emitido más gases de efecto invernadero para llegar hasta tus manos, simplemente por el transporte necesario. Esto también esta relacionado con el preferir a los productores independientes, desde el café, pasando por la renta de una película, hasta la compra del pan y de nuetsras frutas y veduras. Así también beneficiaras, antes que a empresas sin escrúpulos, a personas que tratan con personas. Aún no hay respuestas perfectas en cuanto al tema, por eso tendrás que analizar y elegir. Por ejemplo, podemos empezar a cambiar las grandes cadenas de supermercados por el mercado local, y poco a poco ir preguntando a los tenderos de dónde es que vienen los productos y cómo son producidos.
En cualquier rato libre frente a la computadora podemos defender nuestro derecho a la
libertad de expresión a través de internet, más allá, nuestro derecho a la información. Además, defender nuestro derecho, y el de los habitantes de los paises más vulnerables, a tener acceso a medicinas contra la mamalria y el VIH. Esto al mantenernos informados de qué es ACTA y apoyar con nuestros nombres para presionar a los gobiernos más poderosos, los del G8, a que al menos se haga un porceso público con ella, que hagan transparente un tratado que a todos nos concierne. ¡Detengamos el ACTA ahora!
Saca la bici.
También podemos apoyar el discurso positivo en cuanto a la diversidad sexual, hablar la diversidad y sepultar ese anti-gay que nos reprime, con terribles consecuencias:
Cada detalle de nuestra vida diaria es parte de una realidad mayor, es parte de un factor que afirma, o da la vuelta, a este sistema de economía excluyente, discursos violentos y costumbres destructivas con la comunidad y el planeta. No importa a cuantas marchas vayamos o cuanto escribamos, si no cambiamos en el silencio, en lo cotidiano, no cambia mucho. ¿No nos urge ese cambio?